jueves, 13 de noviembre de 2008

Leamos el siguiente artículo, preparemos una respuesta personal y esperemos una exposición sobre el asunto por parte de Daniel

El espectador
Colombia

Opinión 10 Ago 2008 - 5:43 pm
Una debacle en cámara lenta
Por: Paul Krugman

HACE UN AÑO, CONFORME SE IBA aclarando el perfil de la crisis financiera actual, yo sugería que ésta, a diferencia de una superficialmente parecida en 1998, no terminaría con rapidez. No lo ha concluido.
Las buenas noticias, supongo, son que hemos estado experimentado una especie de debacle en cámara lenta, sin los Viernes Negros dramáticos y cosas por el estilo. La forma gradual en la que se ha desarrollado la crisis ha generado entre los economistas un debate al estilo del de cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler, sobre si lo que estamos padeciendo realmente merece el nombre de recesión.
No obstante, incluso una crisis en cámara lenta puede hacer mucho daño si persiste por un año, y prosigue la cuenta. Los precios de la vivienda bajaron cerca de 16 por ciento el año pasado, y no muestran signos de estabilizarse. El dolor que ha provocado este descalabro se ha propagado ampliamente: hay millones de familias estadounidenses que no compraron títulos respaldados por hipotecas y no han perdido sus casas, pero aun así se han empobrecido por la destrucción de gran parte o todo su patrimonio neto sobre la casa.
Entre tanto, el mercado laboral se ha deteriorado aún más de lo que se podría suponer a partir del salto de la tasa de desempleo de los titulares. La medida más amplia del desempleo, que toma en consideración la cantidad en aumento rápido de trabajadores que se ve obligada a aceptar reducciones en el pago por hora y en los salarios, ha subido de 8,3 por ciento a 10,3 por ciento en el último año, casi llegando a su punto máximo de hace cinco años.
Y no hay final a la vista para el dolor.
Ben Bernanke y sus colegas de la Reserva Federal han recortado, desde septiembre pasado y en repetidas ocasiones, las tasas de interés que controlan. Sin embargo, no han podido reducir los costos de los préstamos para el sector privado. Las tasas hipotecarias son casi las mismas que las del verano pasado, y las de intereses que muchas corporaciones tienen que pagar han subido en realidad. Así es que la política de la Reserva no ha hecho nada para alentar la inversión privada.
El problema es el temor: las finanzas del sector privado se han agotado porque los inversionistas, afectados por las pérdidas en títulos que se suponía eran seguros, ahora son renuentes a comprar cualquier cosa que no esté garantizada por el gobierno estadounidense. Y es posible que la proliferación de los paquetes especiales de rescate —TAF, TSLF, el trato Bear Stearns, la cosa Fannie-Freddie— haya conjurado el pánico ciego, pero se ha quedado corto en cuanta a restaurar la confianza.
Oh, y esos reembolsos de impuestos que el Congreso y la Casa Blanca acordaron enviar por correo, ya hicieron cualquier bien que iban a hacer. Mirando hacia adelante, es difícil ver cómo los consumidores podrán seguir gastando incluso a su ritmo actual, lo que significa que es probable que las cosas empeoren considerablemente antes de que mejoren.
¿Qué más puede hacer una política? La Reserva prácticamente ya agotó sus municiones: nadie piensa que se logre más con reducciones adicionales en las tasas de interés (y hay una fracción en la Reserva que quiere aumentarlas para combatir la inflación).
Y no se puede hacer mucho, ni debería hacerse, para apoyar los precios de la vivienda, que aún son demasiado altos en términos ajustados a la inflación. Ni tampoco puede Washington evitar una crisis crediticia que continúa: las instituciones financieras extralimitadas en su capacidad y descapitalizadas tienen que sofrenar sus préstamos, y no es realista esperar que el sector público se haga cargo de todo, en especial cuando las instituciones cuasipúblicas como Fannie y Freddie también tienen problemas.
No obstante, hay un caso para otro paquete de estímulos fiscales más serios, como una forma de sostener el empleo mientras los mercados amortizan los efectos secundarios de la burbuja de la vivienda. El “plan económico de emergencia” que anunció Barack Obama la semana pasada es un movimiento en la dirección correcta, aunque yo habría deseado que fuera más extenso y más audaz.
No obstante, Obama ofrece más que John McCain, cuya política económica se reduce, principalmente, a “mantener el curso”.
A propósito, es sorprendente que la pésima economía no haya tenido mayor impacto en la campaña. McCain propone, en esencia, continuar las políticas de un presidente cuyo índice de aprobación en cuanto a la economía es de sólo 20 por ciento. Entonces, ¿por qué Obama no está más arriba en las encuestas de opinión?
Una respuesta podría ser que Obama, quizás inhibido por su deseo de trascender el partidismo (¿y evitar elogiar al último presidente demócrata?), ha sido sorprendentemente tímido en cuanto a atacar los antecedentes económicos de Bush. Un ejemplo: si se entra al sitio oficial en la Red de Obama y se da un clic en la página de temas económicos, lo que se verá primero no es un llamado al cambio, sino una cita larga del candidato en la que elogia las maravillas del libre mercado, que bien podría, y con toda facilidad, provenir de un discurso del presidente Bush.
De cualquier forma, regresemos a la economía. Titulé esa columna sobre las primeras etapas de la crisis financiera: “Cosas verdaderamente aterradoras”. Un año después, con la crisis aún desarrollándose, está claro que yo tenía razón en tener miedo.
*Columnista de The New York Times, profesor de Stanford University. c. 2008 - The New York Times News Service.
Paul Krugman

6 comentarios:

Maria Gabriela Villarroel Sanabria dijo...

Estimados amigos encontré el siguiente artículo y me pareció pertinente compartirlo con ustedes para en algún momento disertar sobre el mismo, el enfoque que en él se presenta es bastante interesante…

La Educación Ambiental y el pensamiento Moderno
El desarrollo del pensamiento ha pasado por diversas etapas. Durante la Edad Media el ser humano se consideraba un elemento dentro de la naturaleza y aunque no entendía muchos de sus procesos o le daba explicaciones mágicas, sentía un gran respeto por ella. Con el surgimiento del humanismo, se asume como responsable de su propio destino, con poder de decisión, su visión del mundo y su relación con él se vuelve antropocéntrica.



Desde este cambio de concepción, el ser humano empezó a usar a la naturaleza ya no como fuente de sustento sino como fuente de riqueza y poder. Ésta pasó a ser un “objeto” del que podía hacer uso indiscriminadamente, Grün (2004) llama a este proceso “objetivación de la naturaleza”.



Los seres humanos nos sentimos entonces superiores a ella, con el derecho de estudiar a través de la ciencia sus fenómenos para conocerlos, predecirlos y dominarlos, justificando como verdadero sólo aquello que podía medirse y demostrarse a través del método científico, buscando por medio de la experimentación principios aplicables universalmente en base a una serie de razonamientos sencillos, eslabonados, para llegar a otros más complicados (22).
El desarrollo de la ciencia y la tecnología basado en esta visión, con un paradigma civilizatorio altamente depredador, como lo llama González Gaudiano (1997), ha generado procesos de explotación de los recursos naturales y deterioro del entorno que se han ido incrementando a medida que este desarrollo ha avanzado, a tal grado, que la naturaleza ya no es capaz de revertir los daños o regenerar los recursos depredados.



En la época que estamos viviendo, cuando los gobiernos de los países proclaman su lucha por abatir el analfabetismo, mejorar el acceso y la calidad de la educación, cuando la ciencia y la tecnología han avanzado tanto y creemos que las personas de las “sociedades modernas” están más preparadas intelectualmente, cuando los conocimientos son más accesibles con los medios de comunicación masiva, la información fluye a velocidades antes inconcebibles y está al alcance de más personas y cuando el ser humano ha creído poder manipular a la naturaleza a su antojo, podríamos pensar que la ignorancia está disminuyendo.



En la actualidad existen otras formas de ignorancia y fanatismo en la humanidad. ¿El modo en que hemos actuado sobre la naturaleza y lo seguimos haciendo sin siquiera percatarnos del daño que estamos ocasionando, no es acaso otra forma de ignorancia?



El pensar, con una visión muy corta, que si yo no talo un árbol directamente, no mato a una ballena o no tiro basura en la calle, no estoy contribuyendo a dañar el planeta, ¿No es también un tipo de ignorancia de toda la compleja relación de esta naturaleza con el ser humano? ¿Conocemos todas las implicaciones y relaciones que envuelven cada uno de nuestros actos diarios, la forma en que contribuimos a la destrucción indiscriminada de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades básicas y muchas no tan básicas, como nuestros hábitos de consumo de agua, alimentos, vestido, energía, llámese luz, gas, gasolina, etc., nuestra actitud ante las políticas gubernamentales, nuestra participación o no participación ciudadana, etc.?
Por generaciones hemos sido educados con la idea de que la felicidad se obtiene al alcanzar el “progreso”, por lo que éste debe ser nuestra meta en la vida, la idea de que sólo se puede lograr a través del desarrollo de la ciencia y la tecnología, de que en la ciencia está la respuesta a todas nuestras interrogantes y que en la tecnología está la solución a todos nuestros problemas.
Nos han infundido la idea de que la felicidad se puede obtener al poseer más cosas. Desde nuestra más tierna infancia hemos, y cada vez más, estamos siendo bombardeados, por todos los medios y sin el menor escrúpulo, por publicidad que nos crea la necesidad de adquirir más y más objetos aún sin tener las posibilidades económicas para ello y en muchas ocasiones sin realmente necesitarlo: una casa mejor, un auto más lujoso, ropa más a la moda, el mejor celular, el juguete más avanzado, la computadora de modelo más reciente, el cuerpo más perfecto, y así la lista sería inacabable.



En esta carrera interminable hacia no sabemos donde, los recursos del planeta son los que están llevando la peor parte, han soportado por siglos este despojo, pero el avance tecnológico, que cada vez es más acelerado, está devastando los recursos a una velocidad que ya no le permite a la naturaleza regenerar sus procesos, aunado a la contaminación de agua, aire y suelo que estamos generando, la situación está llegando a su límite y las consecuencias son cada vez más notorias.



Agreguemos a esto la tendencia humana del dominio de unos hombres sobre otros, llámese económico, político, ideológico o social y la avaricia que impulsa al que tiene cierto poder para ejercerlo y acrecentarlo por cualquier medio y sin el menor escrúpulo. Esto nos ha llevado también a una crisis social. La problemática es sin duda multifactorial y no es fácil encontrar soluciones sobre todo cuando éstas afectan intereses individuales, nacionales e internacionales en un mundo en el que los grandes consorcios económicos extienden sus influencias a nivel planetario y cada vez es más difícil el sustraernos de ellas.

En este camino de la “modernidad” no podemos decir que todo ha sido malo, la ciencia y la tecnología han logrado magníficos avances, el ser humano puede observar y conocer procesos antes insospechados, llegar a lugares inimaginados, controlar enfermedades antes devastadoras, regenerar órganos enfermos, etc. Pero, ¿Todo esto es absolutamente verdad?, ¿La ciencia tiene todas las respuestas?, ¿La tecnología podrá revertir o solucionar los problemas que enfrentamos hoy en día? ¿Tenemos todos los seres humanos las mismas posibilidades de acceso al progreso y sus ventajas?



Volvamos nuestra mirada hacia la historia para buscar de entre lo acontecido lecciones que nos puedan servir de guía para encontrar la solución. Así como en el Renacimiento, la educación vino a reforzar el desarrollo de nuevos pensamientos, en la actualidad la educación es un medio importante para ayudarnos a todos a entender y manejar de la mejor manera la crisis ambiental que ahora enfrentamos.



Una persona que tiene acceso a la educación, desarrolla un pensamiento más crítico y una visión más amplia de su realidad, sus causas y consecuencias, tiene también acceso a otras formas de pensar diferentes de la suya, tiene más elementos para juzgar lo que puede aceptar o no como verdad y tiene más posibilidades de elegir lo que le conviene para actuar de una manera o de otra.



Así como hace siglos se produjo un cambio de pensamiento que permitió el desarrollo de la humanidad, ¿Necesitamos ahora una nueva revolución de nuestro pensamiento? ¿Necesitamos un nuevo paradigma que nos de una nueva visión el mundo y nuestra relación con él? Es aquí donde la educación ambiental adquiere relevancia pues es el camino más viable para abordar los problemas ambientales con una visión holística, biocéntrica, ético-histórica, que trabaje todas las áreas del currículo considerando todas las interrelaciones político-económico-sociales que conlleva. La educación ambiental no tiene aún todas las respuestas, pero los educadores ambientales estamos trabajando en la búsqueda de los medios idóneos para ayudar a la sociedad a entender la crisis ambiental con todas sus implicaciones, construyendo una forma diferente de relacionarnos con nuestro entorno, reconociendo la necesidad del cuidado y protección del medio ambiente, para encontrar las soluciones a los problemas que le hemos ocasionado y ayudar a descubrir formas que nos permitan hacer uso de los recursos de manera racional de modo que no minemos la capacidad de sustentabilidad de nuestro planeta, el único en el que nos desarrollamos.

Autor: Alma Rosa Suárez Ruiz lo pueden en http://revistacaminosabiertos.blogspot.com:80/

Carmen Elina dijo...

Históricamente, EEUU tiene un papel imperialista que cumplir...y en eso se pusieron de acuerdo tanto Demócratas como Republicanos,quizás unos más agresivos que otros, pero los dos partidos cumplen su compromiso historico-politicos.....Asi pues, no se trata de Clinton, o de Bush hijo o ahora Obama, por cierto aun no sabemos si se trata de un "Obama Bin Laden", esperemos verlo en acción a ver si "dispara" igual que el otro.
La dinámica economica mundial nos dice que EEUU está en serios problemas no solo económicas sino tambien ético-politicos....cada vez responden menos al pueblo estadounidense....y más a los compromisos familiares del petróleo...sino preguntenle a Bush por las razones de la Guerra conntra Irak....

Alixon dijo...

La debacle, Krugman y el ocaso capitalista

Por: Alixon Reyes


Es notable y alarmante cómo las economías más poderosas e influyentes a nivel mundial ya se han declarado en recesión, a saber, la de los archipoderosos Estados Unidos de Norteamérica (desde hace rato) y recientemente la de Japón. No sorprende –a mi juicio- el que la economía norteamericana y parte de la economía mundial haya entrado en recesión, y no sorprende porque un modelo de vida propuesto, orientado y dirigido en esa dirección, determinado por un consumismo salvaje, no puede definitivamente soportar tanta malversación y tanto derroche a costa de tanta sangre y vidas humanas. Y digo sangre y vidas humanas por las diferencias más que abismales de los países ricos con los países pobres, países en los que el hambre y la miseria mata más gente que la delincuencia, los accidentes de tránsito y las enfermedades, países sumidos en cruentas guerras civiles precisamente por la miseria, países como Haití en los que niños comen en múltiples ocasiones galletas de barro, países del continente africano en los cuales los que más comen son las aves de rapiña por cuanto solo deben esperar a que caiga el próximo habitante muerto por inanición. ¡Que ironía!. Ahora y solo ahora cuando Estados Unidos sufre la peor crisis económica desde la gran depresión del siglo pasado es cuando el presidente estadounidense entiende y reconoce (después de todo su mandato y con más de medio mundo clamando por ello desde hace muchos años) que es necesario la re-estructuración y redimensión de las funciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Algunos alarmistas dicen que esta crisis es peor y superior a la gran depresión pero creo que todavía dicha realidad no es comparable con esta crisis, esta crisis aún se queda corta, son dos realidades diferentes y con diferencias abismales, a pesar de lo que algunos han sugerido –obviamente desde el terreno político-. Esta crisis que ya es la peor desde la gran depresión que sufrió Estados Unidos en el año 1929 y en 1930 (especialmente en este último) a pesar de ser hoy una crisis bastante pronunciada es claramente inferior a la gran depresión, pero bastará ver con qué argumentos sube al poder Barack Obama para terminar de hacer lo que en estos momentos parece la medida más sensata, el reajuste fiscal. De las medidas que tome Barack Obama dependerá mucho el curso que pueda tomar esa crisis. Por lo pronto sabemos que no le agradó para nada el paquete de casi $350 mil millones (para rescatar al grupo financiero City Group) decidido por el presidente Bush mientras viajaba de Lima a Washington regresando de su última cumbre de presidentes.
Ahora, a mí en lo particular no me sorprende que Barack Obama -como el premio Nobel en economía Paul Krugman sugiere- no haya hecho mucho esfuerzo en sacar partido y a la vez diferencia de la coyuntura económica de la nación con respecto a John McCain, gran aliado, co-partidista y seguidor de Bush, y no me sorprende por cuanto no hay que cegarse a tamaña realidad, los Estados Unidos de Norteamérica están bajo el gobierno no de Bush, ni estarán bajo el gobierno del ahora entrante Obama, no hay que hacerse ilusiones vanas, sino que es un país que se encuentra bajo los dictados y designios del sector que realmente tiene el poder a nivel mundial, es decir, las empresas transnacionales, globales y des-humanizadas. Por ejemplo, ¿es casualidad acaso que el gobierno estadounidense no haya querido adherirse al protocolo de Kyoto cuando en todas las investigaciones y en todos los estudios serios y los poco serios también es visible que dicho país es el mayor contaminante a nivel mundial?, ¿cuánto le puede importar a los grandes emporios lo que suceda con el medio?, la respuesta es clara, miles de millones de los verdes, claro que sí les importa porque de adherirse tendrían que despedirse de una tajada fuerte y perderían a su vez no patrocinantes pero sí mercado, y el mercado es el que asegura las entradas. Ni hablar de política. ¿Por qué las guerras en oriente medio siguen crujiendo mientras la economía estadounidense está pasando la lengua por el suelo?, ¿no es acaso la retirada militar y el cese de esas guerras inventadas lo más sensato?. Puede que sea lo más sensato, pero ¿de cuando acá el gobierno estadounidense gobierna?, ¿cómo van a retirarse (si aún siendo sensato) van a perder mercados internacionales, fuentes energéticas y materia prima barata y hasta gratis?. De una manera u otra hay que alimentar el mercado interno asegurando a futuro no aliados pero sí súbditos que con tres reales se queden tranquilos y felices cual muchacho con golosina. Casos recientes los de Afganistán e Irak.
El gran problema de la debacle económica que tiene como epicentro a los Estados Unidos lo tiene la población estadounidense y los millones de inmigrantes que viven allá, la gente que conforma el grueso del pueblo es la que está perdiendo los ahorros, la gente es la que está perdiendo sus casas, sus automóviles, sus otras propiedades, es la que está quedando en la calle literalmente, bajo los puentes, en carpas, sin comida ni calefacción. Ni qué decir de los seguros médicos en un país donde hablar de eso es hablar de Superman, es decir, una fantasía.
Los que toman las decisiones hacen perder todo a los que no pueden tomar decisiones –no pueden porque no se las dejan tomar-, y esas decisiones tomadas en oficinas y a puerta cerrada tienen consecuencias puertas afuera sobre los que no pueden hacer nada para cambiar la situación. El gobierno estadounidense intentó a través de una serie de medidas la recapitalización pero eso fue como echar una gota de agua en el desierto, el medio lo chupó todo en menos tiempo del que se necesita para decirlo, y eso hace que el sector privado (donde está ahora el capital) tenga temor para reinvertir, y eso sigue siendo una cruz para el pueblo por cuanto las inversiones no llegan, el gobierno no puede parar la sangría, todo se ha encarecido, todo el mundo sale a cobrar las deudas y no hay quien pague, los bancos y otras empresas comerciales salen a hacer efectivas las hipotecas, otros pierden capitales y definitivamente o quiebran o se venden por una bagatela, las inversiones no representan garantías, la gente se queda sin nada, etc., etc., etc…Nótese que el gobierno estadounidense aprobó la cantidad de $700 mil millones para recapitalizar entidades bancarias quebradas y empresas en ruina económica, de los cuales cerca de $350 mil millones van a parar solamente a City Group, el cual tiene presencia en más de 100 países, y por toda esa inversión el gobierno pasa a ser accionista de peso en la entidad financiera. Cuando Bush tomó la decisión nada más bastó el anuncio para que las acciones de City Group evidenciaran un avance así como también se evidenció un avance del índice Dow Jones y el Nasdaq. Finalmente termina siendo como el viejo refrán que dice por la plata baila el mono.
Obama no ha de despegarse de la filosofía Clintoniana (que dicen que es mejor que la de Bush), y claro está de que aunque hará un esfuerzo por zafarse de las ataduras comerciales en las que cayó Bush, tendrá que forjar otras alianzas que pondrán de igual forma al pueblo de rodillas –que no al gobierno-, porque el gobierno venderá la idea de un país sólido así como la vendió Bush durante gran parte de su mandato, y ¿es que acaso no era previsible esta debacle?. Claro que sí, pero más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Bush, el auténtico señor de la guerra ha desangrado a su país por dejar de gobernar dejando a la nación a merced de los emporios globales, ¿con qué costea las guerras?, ¿acaso creen que con el tesoro estadounidense que ya tocó fondo?, ¿con qué costea las intervenciones allende sus fronteras?, ¿con qué subsidia a los testaferros y a los no testaferros?, y a propósito de ello, ¿conocen los datos sobre el tráfico de armas en el medio oriente y África desde el inicio de Tormenta del Desierto?. Sólo podía ser idea de algún Bush, y es como dice el viejo pero sabio refrán, de tal palo, tal astilla, aunque me atrevería a decir que esta versión de Bush Jr. superó a la versión de Bush padre, definitivamente Bush padre se quedó en pañales delante del junior, el discípulo superó con creces al maestro.
Bush, acaba de asistir a la cumbre de países en Lima, Perú, y asumió el viaje como su última cumbre de presidentes, lo curioso no es que fuera aplaudido de pie al final de su intervención sino que lo que despierta la curiosidad es que por fin y después que todo el mundo se lo dijo durante sus 8 años de mandato dijo reconociendo que era necesaria la re-estructuración del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial.
Por último, Obama ofrece un paquete fiscal bien ajustadito para superar la crisis económica. Esperemos que le dé resultados positivos, no por él ni por su gobierno, pero sí por el pueblo estadounidense que está pagando los platos rotos de algunos incompetentes gobernantes que no preveen este tipo de cosas, aunque bueno, debo recordar y reconocer que muchos especialistas en la materia –no pocos- dicen que las predicciones en el mundo de la economía son tan parecidas a las predicciones meteorológicas, o sea, casi nunca pegan una. Por lo pronto, amigos, amárrense los pantalones porque todavía vamos en bajada.

Alixon Reyes

Indira Mujica dijo...

Comparto el criterio de mi compañero Alixon al sugerir que el calvario apenas comienza...

Indudablementte mientras nuestras economías se sustenten en modelos abrasivos y altamente egoístas, repletos de consumismo, el destino financiero global irá en declive.

Ya es tal la amenaza económica que la fluidez financiera de la que gozaban las potencias mundiales a sufrido una recesión inimaginable, a tal punto que no hay confianza ni por parte del inversionista ni del asalariado común...

Pensemos que quedará para nosotros los "proletarios tercermundistas".

keidys Gonzalez dijo...

Buenas noches estimados compañeros realmente la economía de los Estados Unidos le paso como el famoso muro de Berlín de cuya estructura se creía que nunca podía ser derrumbada, y el día menos esperado ya no estaba, pues la economía Norte Americana siendo la más segura la más confiable, y la primera potencia en el mundo, podemos ver que hoy en día ya no es así, pero lamentablemente quien sufre las malas administraciones de los gobernantes es el pueblo. Para nadie es un secreto que el presidente saliente Goerge W Bush de los Estados Unidos, no le importa la situación financiera de su nación, prueba de ello es la inmensa cantidad de dinero y recursos del pueblo que ha sido desviados y destinados a las acciones fatricidas libradas en el medio oriente específicamente en Irak donde ha concentrado todos sus esfuerzos en esa absurda guerra, donde ha cobrado la vida de tantas personas inocentes y sembrando el terror, la miseria, y las peores tragedias a los habitantes de Irak y otras naciones, dejando paralelamente en una ruina económica a los Estados Unidos, desatendiendo de esta manera hasta las prioridades y necesidades básicas del país todo por la ambición de poder, queriendo arropar al mundo entero con la cobija del imperialismo y sobre todo tener el dominio de las riquezas minerales en especial el petróleo de dichos países. Creo que debido a esto y junto a la falta de regulación del mercado estadounidense fue uno de los principales factores que condujo a la crisis financiera que ha efectuado de manera contundente al sector de préstamo hipotecario, la bolsa de valores, el comercio mundial y la banca nacional e internacional, donde muchos países han tenido que reajustar y tomar medidas económicas drásticas de emergencia para coadyuvar los embates de esta recesión económica, que ha hecho de esta crisis no solo la crisis financiera de Estados Unidos sino la del mundo entero, Por ahora solo queda esperar el paquete de medidas económicas que aplicara el presidente electo Barack Obama al inicio de su gestión el próximo año para apreciar el rumbo que tendrá la economía norteamericana y su influencia en la economía de otros países so continua la recesión económica o pueda salir a flote nuevamente, aunque aun es muy pronto para realizar juicios calificativos, pero muchos tienen expectativas claras sobre su gestión y otros estamos llenos de incertidumbres.

Para finalizar quiero felicitar por su excelente discurso al profesor Alixon Reyes donde me conmovió, por el profundo y detallado análisis que realizo sobre esta tema, y que al leer su publicado me lleno de coraje y sentimiento, por todo lo que sufren esos pueblos pobres ante el poderoso mostro Norteamericano y que hace reflexionar sobre las problemáticas existente en otros países. Mi respeto a hacia usted profesor.

Maria Gabriela Villarroel Sanabria dijo...

Saludos para todos estimados amigos con cierta preocupación he estado observado los acontecimientos globales y después de reflexionar algunas cosas quiero compartir con ustedes este escrito, se que no soy una experta en economía pero estoy aprendiendo a leer la realidad y tratar de entenderla.

Para muchos resulta asombroso pensar que una de las economías mundiales mas solidas este atravesando un momento tan crucial y duro en lo que respecta a su solidez financiera.

Para algunos que aun por ingenuidad pensaban que este tipo de situaciones solamente les ocurrían a los “países pobres y subdesarrollados” continúan pensando que esto es solamente un “mal momento” que esta viviendo el país norteño manteniendo esperanzas en “El rebote del gato Muerto” que diariamente presentan las pizarras electrónicas del WallStreet.

Las crisis bancarias se definen desde el punto de vista financiero como fenómenos multidimencionales provocados por la prolongada gestación de diversos factores micro y macroeconómicos característica que hace extremadamente difícil determinar correctamente la respectiva relación de causalidad. Más aun, su complejidad puede llegar a dificultar una adecuada ponderación de los distintos factores que la originaron, así como a diferenciar, con grado razonable de objetividad y precisión, entre estos y los elementos que simplemente contribuyeron a retardar o acelerar su desarrollo.

Por crisis financiera se entiende el estado que se produce cuando un número importante de intermediarios bancarios con severos problemas de solvencia, no puede continuar cumpliendo con las obligaciones contraídas frente al público. Esta circunstancia fuerza a las autoridades a decretar su intervención y adoptar otras medidas de emergencia que impidan la reproducción de situaciones similares en el resto del sistema bancario, afectando tanto al mecanismo de pagos como el normal desenvolvimiento de las actividades productivas, e incluso, dependiendo de las características y falta de las instituciones involucradas, las relaciones económicas internacionales del país.

Es bueno recordar que Venezuela durante el primer semestre de 1994, se vio afectada por un fenómeno parecido al que esta ocurriendo en Estados Unidos, muchos de nosotros éramos muy jóvenes para recordarlo pero a nuestros padres les toco vivirlo de la manera mas real y creo muy oportuno recordarlo para reflexionar un poco entorno a lo que esta ocurriendo. En primer lugar, hubo un estallido de una crisis sistemática en la industria bancaria, la cual tuvo como detonante el cierre y la posterior intervención del Banco Latino, segundo en importancia en el país, cuya onda expansiva arrastro nueve bancos comerciales, nueve bancos hipotecarios y diez sociedades financieras. La prolongada incubación del proceso de insolvencia hizo que el sistema bancario venezolano acumulara pérdida cuantiosas, que con la emergencia de la crisis, se traducirían en costos económicos y sociales muy elevados, aún en el supuesto negado de que las autoridades diseñaran una estrategia efectiva, viable y coherente para combatir sus efectos más perniciosos y erradicar sus causas.

En segundo lugar, la manifiesta ineptitud de todos los organismo públicos encargados de manejar la crisis financiera (Ejecutivo Nacional, Banco Central de Venezuela, Superintendencia de Bancos, FOGADE), para detectar medidas que detuviesen su propagación, originasen sus efectos adversos sobre la actividad económica en general y la propia banca en particular, y sentasen las bases para la estabilización del sistema financiero en el mediano plazo. El comportamiento que mantuvieron los organismos públicos a lo largo de este proceso, aumentaron los costos de la crisis a dimensiones aún mayores que las imaginadas incluso por los sectores más pesimistas del país.

Como pueden ver las cosas para Venezuela no fueron fáciles en esos momentos y muchas de las cosas desde el punto de vista económico estuvieron produciendo daños colaterales a lo largo de los años y que aun en la actualidad se sienten sus impactos.

En el caso de los EE.UU., que públicamente se manifestó en “Recensión” el día lunes primero de diciembre, su situación responde a las malas políticas internas adoptadas por la gestión del presidente de Estados Unidos, George W. Bush quien en una entrevista concedida a la cadena ABC News, admitió que se siente responsable por la crisis, ya que ha estallado durante su mandato, pero no sin agregar que "cuando se escriba la historia de este periodo la gente se dará cuenta de que muchas de las decisiones tomadas en Wall Street se adoptaron a lo largo de una década".

Con esto nos dice que el pregonado “Sueño Americano” que muchos buscan necesita ser diversificado y reciclado al igual que el manejo de las políticas internas y externas del país “que se considera más poderoso del mundo” emplea para con el resto de los paises.

Algunos especialistas en la banca opinan que el dinero que los ciudadanos americanos depositaron en los bancos con toda la confianza de su sistema fue invertido en la invasión a Irak, en el famoso Plan Colombia, en la Guerra “Contra el Terrorismo” y algunas otras acciones que de una u otra manera llevaron a agotar las reservas financieras de los bancos.

Es por ello que al analizar la actual crisis o recesión económica en el mundo es un problema estructural histórico, que evidencia el agotamiento del modelo neo liberal del mercado, el cual se sustenta en la progresiva reducción del Estado y su no intervención ni control en la economía, es por ello que las inversiones en grandes empresas productoras de bienes de capital y de consumo comienzan un proceso de decrecimiento progresivo, es decir el uso especulativo del gran capital transnacional mediante las transferencias electrónicas circula por todo el mundo, con la ausencia cada vez mayor de mecanismos regulatorios que permitan su control.

Uno de los detalles que los expertos en economía no toman en cuenta a la hora de hacer sus planificaciones y proyecciones, tiene que ver con no tomar en cuenta lo que Morin define como principio de incertidumbre Ya que las incertidumbres existen en las ciencias humanas y existen también en los problemas fundamentales del comportamiento concreto de las personas.

Es por ello que en la era planetaria se establece que la economía debe tener rostro humano. Esta ciencia, que parece tener en cuenta sólo aquello que implica crecimiento, debe echar mano de los valores que protegen la vida de cada individuo.

La economía es la ciencia social más avanzada matemáticamente, sin embargo es la ciencia social y humana más atrasada. Esto se debe a que se abstrae de las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas y ecológicas, que son inseparables de las actividades económicas. Esta es la causa por la que los expertos económicos son incapaces de interpretar las causas y las consecuencias de las perturbaciones monetarias y bursátiles y de predecir el curso de la economía, incluso en el corto plazo y que en la actualidad lo estamos comprobando con la crisis económica que estamos viviendo.

Concluyo nuevamente con Morin cuando nos dice:
“La economía con rostro humano no pretende suprimir el mercado, pero si regularlo y controlarlo. No pretende suprimir la ganancia pero sí superar su hegemonía. Esta economía plural desarrollaría la dimensión gratuita de servicios mutuales y de actividades voluntarias que juegan un gran rol en las catástrofes, pero que deberían tener un rol en tiempos normales para todo lo que es necesidad básica.”

Edgar Morin, La economía con rostro humano.