martes, 14 de octubre de 2008

LAS COSAS POR SU NOMBRE
Sobre por qué y cómo globalizar la desglobalización de esta globalización
David Sempau
Con colaboraciones de
Andri Stahel e Ignacio Amián

Biología sistémica y saltos evolutivos
Coincidiendo con esta visión evolutiva “a saltos”, en nada parecida a la visión evolutiva lineal darwinista y neodarwinista, la biología sistémica nos demuestra que la evolución no se produce de forma lineal y progresiva en el tiempo, sino que tiene lugar mediante “saltos evolutivos”. Volvamos a Capra en La trama de la vida:82
Una sorprendente manifestación de la totalidad genética es el hecho, actualmente bien documentado, de que la evolución no se produjo a través de cambios graduales continuos en el tiempo, causados por largas secuencias de mutaciones sucesivas. El historial fósil demuestra claramente que, a lo largo de la historia de la evolución, ha habido largos períodos de estabilidad o “estasis” sin ninguna variación, puntuados por transiciones súbitas y espectaculares. Períodos estables de centenares de miles de años constituyen la norma general. En realidad, la aventura evolutiva humana empezó con un millón de años de estabilidad de la primera especie de homínido, el australopithecus afarensis. Esta nueva imagen, conocida como “equilibrios puntuados”, indica que las transiciones súbitas fueron causadas por mecanismos muy distintos a las mutaciones aleatorias de la teoría neodarwinista.
Un aspecto importante de la teoría clásica de la evolución consiste en la idea de que, en el curso del cambio evolutivo y bajo la presión de la selección natural, los organismos se adaptarán gradualmente a su entorno, hasta alcanzar un ajuste suficientemente adecuado para sobrevivir y reproducirse. Bajo la nueva perspectiva sistémica, por el contrario, el cambio evolutivo es visto como el resultado de la tendencia inherente en la vida a crear novedad, que puede o no ir acompañada de adaptación a las condiciones medioambientales cambiantes.
Consecuentemente, los biólogos sistémicos han empezado a representar el genoma como una red autoorganizadora, capaz de producir espontáneamente nuevas formas de orden. “Debemos repensar la biología evolutiva” escribe Stuart Kauffman,83 “Mucho del orden que percibimos en los organismos puede ser el resultado directo, no ya de la selección natural, sino del orden natural en que la selección ha preferido actuar... La evolución no es sólo un remiendo... Es orden emergente, saludado y aguzado por la selección”.84
Nociones a retener:
• Tendencia inherente en la vida a crear novedad.
• Los “saltos evolutivos” son moneda corriente en la realidad histórica de la evolución.
82 Capra (1996), op. cit., págs. 236-237.
83 Biólogo evolucionista del Instituto de Santa Fe en Nuevo México.
84 Kauffman (1993), págs. 173, 408, 644.






LAS COSAS POR SU NOMBRE – Versión Internet doble cara – Pág. 55
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Parece como si pudiéramos comparar a la evolución con un río que, ante un obstáculo, se acumula tras él hasta reunir la fuerza necesaria para derribarlo de golpe y seguir con su fluir hasta la siguiente retención.
Evolución: ¿causa o consecuencia?
Pero, ¿qué hay detrás de esa tendencia natural al orden creciente, a generar orden a partir del caos? ¿Qué es lo que provoca esta tendencia inherente en la vida a crear novedad? ¿Es la evolución el motor que impulsa estas tendencias, o está ella misma impulsada por algo más? ¿Será tal vez que la expansión sin fin del Universo, que no cesa desde el instante mismo del Big Bang, mueve a todo aquello en él incluido a un cambio constante, a una necesidad imperiosa de expandirse, de crear novedad, de generar orden a partir del caos inicial, resultante del más colosal de los estallidos?
En el escenario que nos ha tocado vivir como especie, se representan en la actualidad y de forma simultánea dos obras bien distintas: la de la perpetuación y la de la innovación, la de la resistencia temerosa y la del paso adelante tentativo. Desde la perspectiva de la autopoiésis (autoconstrucción, creación de sí mismo) y de la autoorganización, Fritjof Capra define la evolución como el “avance creativo hacia la novedad”.85 La biología, por su parte, nos enseña que la especie que se resiste al impulso evolutivo, que no es capaz de evolucionar, está condenada a la extinción. ¿Seremos capaces de entender y fluir con la corriente evolutiva, avanzando creativamente hacia la novedad o, por el contrario, persistiremos en el inmovilismo hasta ser barridos de la faz del planeta por la fuerza del flujo innovador?
Nociones a retener:
• Definición de evolución como “avance creativo hacia la novedad”.
• Ineludibilidad del cambio evolutivo.
• La elección no consiste en evolucionar o no evolucionar, sino en evolucionar o perecer.

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